Resumen sobre la Jornada V de El Decameron de Giovanni Boccacio por Celia Manzano Zambruno (2º Bach B)

Celia Manzano Zambruno, 2º Bachillerato B – Jornada V, Decamerón (Giovanni Boccaccio).

 

 

 

 

 

 

Comienza la V jornada, que va a tener como reina a Fiammetta y en la que se contaran cuentos de tema amorosos y con final feliz.
1) Pánfilo.
2) Emilia.
3) Elissa.
4) Filóstrato.
5) Neifile.
6) Pampinea.
7) Lauretta.
8) Filomena.
9) Dioneo.
10) Reina: Fiammetta.
Resumimos algunos de los cuentos:
CUENTO I:
En Chipre hubo una vez un hombre llamado Galeso, aunque le apodaban Cimón por lo tosco que era. Éste, aún siendo el hijo de una familia influyente de la isla, nunca quiso recibir educación ni ser vestido con buenas ropas. Su verdadero deseo era trabajar en el campo con los campesinos y la tierra, y así su padre se lo concedió. Dirigiéndose un día al trabajo, se encontró dormida a una chica, junto con dos criados, éste pensó que ella era bellísima y de esta se enamoró. Ella se despierta y le reconoce. Cimón tras el encuentro con Ifigenia (que así se llamaba la joven) vuelve a casa de su padre (Aristipo) y le pide que se transforme en lo que el padre siempre quiso, un joven de buenas formas y bien vestido. Tras cuatro años cobra la fama de ser el más galante y educado de la zona, por lo que sintiéndose preparado va a pedirle al padre de Ifigenia (por la cual, al estar enamorado, se había cambiado) la mano de ésta. Cipseo, que así se llamaba el padre de la joven, se la niega, argumentando que ya estaba prometida con Pasimundas, un noble de la isla de Rodas. Al llegar las fechas de las bodas, el padre de Ifigenia, la monta en un barco con dirección a Rodas, para contraer el matrimonio fijado. Al enterarse Cimón urde un plan junto con algunos de sus aliados para asaltar el barco donde viajaba Ifigenia y secuestrarla para casarse éste con ella. Tras varias brutalidades cometidas en el barco de la joven, consigue llevársela, pero unos vientos arrastran el barco desgraciadamente a Rodas, donde al enterarse el prometido, Cimón y los suyos son metidos en prisión. Mientras todo esto ocurre, los preparativos de la boda del hermano de Pasimundas, Ormisdas, se complicaban por lo que los dos hermanos fijan su matrimonio, uno con Ifigenia y el otro con Casandrea, el mismo día. Lisímaco, rey de Rodas, estaba enamorado de Casandrea y sabía que Cimón lo estaba de Ifigenia, por lo que fija con el apresado prestarle un trato especial (sacarle de la cárcel y ayudarle) si él le ayuda a arruinarle la boda a Ormisdas, y por tanto a Pasimundas. Al ver Cimón una oportunidad de recuperar a Ifigenia acepta. Consiguen, tras un baño de sangre, a las dos muchachas con las que después un periodo de exilio son perdonados y además se les permite casarse y volver a sus islas, viviendo con sus esposas felices y por largo tiempo.
CUENTO II:
Martuccio Cómito [Cómito o Gómito era un apellido frecuente en la corte napolitana de entonces, derivado tal vez del nombre común: cómito o comandante de barco armado] hombre de baja clase social se enamora de la hija de una honorable familia de Lípari (pequeña isla cerca de Sicilia) llamada Constanza. Al pedir a ésta en matrimonio, su padre se lo niega excusando que él es pobre y de baja condición. Martuccio jura que volverá a la isla rico y huye, haciéndose con una tripulación y un barco con los que saquean y comete piratería. Sin embargo, es apresado por sarracenos y metido en prisión. La noticia llega a Lípari y Constanza le cree muerto. Entonces ella roba una barca con la intención de morir en el mar.  Sin embargo, sin quererlo llega a un puerto cerca de la ciudad de Susa, en Berbería, donde una señora llamada Carapresa,  ayudante de pescaderos, la rescata, da de comer y cuida. Constanza le cuenta su historia y esta se apiada de ella y le presta ayuda encomendándola a una anciana para la que trabaja habitualmente. La anciana la acoge, le enseña y le da trabajo. Al mismo tiempo Martuccio oye que el rey de Túnez tiene problemas porque el rey de Granada había reclamado como suyo el reinado tunecino. Martuccio ofrece su ayuda al rey (idea de las cuerdas y las flechas), proporcionándole la victoria y consiguiendo un trato favorable que permita salir de la cárcel y posicionarse en una clase social más alta. Al enterarse de esto Constanza le cuenta su relación con Martuccio a la anciana para la que trabaja, a lo que la señora responde como una madre (con piedad y amabilidad). La anciana va a hablar con Martuccio y le dice que una criada de su casa, que viene de Lípari le conoce y quiere habar con él, a lo que este responde con agrado y al encontrarse con Constanza, le pide al rey desposarse con ella, contándole todos sus avatares. Finalmente, los que han ayudado a los enamorados acaban colmados de regalos (que ofrece el rey de Túnez) y los enamorados vuelven a Lípari donde son recibidos con tremenda alegría (ya que se les creía muertos a ambos) y celebran largas y alegres bodas.
CUENTO III:
Pietro Boccamazza está enamorado de Agnolella pero su amor es imposible, porque los amigos del padre de ella se oponen a este matrimonio. Por tanto resuelven fugarse juntos y haciéndose con dos caballos huyen hacia Anagni, donde él tenía algunas amistades. Sin embargo, no conocen el camino y se pierden. De pronto, en medio del bosque, son asaltados por unos bandidos. Ella huye y él tras estar amenazado y medio desnudo consigue huir gracias a la aparición de un grupo contrario y mayor al que les había asaltado. Pietro tras buscar intensamente a Agnolella, pasa la noche en la rama de una encina, aunque por el miedo y desconcierto sobre el paradero de su amada, no concilia el sueño. Mientras tanto, Agnolella encuentra la cabaña de una pareja de ancianos que le dan cobijo, aunque antes  le advierten que si viniesen forajidos no podrían protegerla. Y así es, los forajidos llegan, le roban el caballo y casi la matan a pesar de que no conocen su paradero (ella estaba escondida en un bala de heno). La pareja de ancianos al llegar el día la acompañan a un castillo, ya que los forajidos llegados en la noche se había llevado su caballo. En la noche las bestias salvajes del bosque matan al caballo de Pietro y ya en el día, y tras seguir el rastro de una hoguera se encuentra con unos pastores que le dan comida y le guían al castillo. El castillo estaba regentado por un amigo de Pietro, aunque es su mujer quien se encuentra allí. El primero en llegar es Pietro, y tras de él viene Agnolella, a quién éste recibe con gran alegría. Le cuentan su historia a la señora y ésta decide ayudarlos. Finalmente se casan, ya que la señora ha intercedido por ellos ante los amigos del padre de Agnolella y éste mismo. Celebran grandes bodas y viven felices.
CUENTO V:
Guidotto de Cremona y Giacomino de Pavía participaron juntos en el asedio de Faenza y Guidotto al saquear una casa se encontró con una infanta que le llama “Papá”. Este atendiendo a su piedad la rescata y la cría como hija. Al morir, lega todas sus posesiones y la custodia de la joven a Giacomino. Cuando la joven se ve en edad de contraer matrimonio, surgen dos pretendientes Giannole y Minghino. Giacomino tenía en su casa sirviéndole un criado (Crivello) y una criada. Crivello se alía con Giannole para conseguir el favor de la joven. En cambio Minghino crea lazos con la criada con el mismo propósito que el otro pretendiente. Sin saberlo, una noche que Giacomino sale de su casa, los dos pretendientes se dirigen allí con el propósito de secuestrar a la chica. Al malinterpretar las señales que hacen los criados, ambos se encuentran en la casa, y junto con los que les seguían se arma una pelea. Entonces llega Giacomino y denunciando el incidente al capitán de la ciudad, son encarcelados los alborotadores. Bernabuccio, amigo de Giuglielmo que había estado junto con Guidotto en el saqueo de la casa donde se encontró a la niña, recuerda que ésta tenía una cicatriz, producida por un corte, en forma de cruz. Finalmente se descubre que Bernabuccio es el padre de la niña, y por tanto, Giannole es su hermano carnal, por lo que la joven (cuyo nombre es descubierto prácticamente al final) Agnesa se desposa con el otro pretendiente, Minghino, en grandes y fastuosas bodas.
CUENTO VI:
En la Isla de Ishia (cerca de Nápoles) hubo una hija de un gentilhombre, una muchacha llamada Restituta. Un joven llamado Gianni de una isla cercana, que se llamaba Prócida, se enamoró de la joven y la joven de este igualmente. Un día mientras la joven caminaba, sin quererlo se metió en una cala de la playa, donde la asaltaron unos jóvenes sicilianos, y al no ponerse de acuerdo de quien se la quedaría (tratándola pues como a un tesoro más), decidieron regalársela al rey de Sicilia, Federico. Éste al ver a la joven le pareció bellísima, por lo que decidió que se desposaría con ella, pero como estaba enfermo ordenó que la instalaran en uno de sus edificios y así se hizo. La joven que lloraba por su desgracia estaba encerrada en una de las torres de este edificio, llamado la Cuba. Al enterarse Gianni de lo ocurrido y de quiénes habían sido, corriendo volvió a su isla y organizó una fragata en la que partió pronto, y recorrió mucha costa buscándola. Por casualidad, cuando ya no le quedaban esperanzas, paseando por Palermo se paró junto a la ventana del edificio en el que la joven esteba presa y la vio, lo que alimentó su esperanza. Se las ideó para que la joven le viese a él igual, y consiguieron hablar y pactar para encontrarse de noche y consumar aquello que ambos sentían. Al suceder esto, y al estar el rey mejor de salud, se los encuentra juntos y desnudos y ordena que tal y como estaban se les atara a unas columnas de madera y se les expusiera en la plaza de Palermo, y más tarde se les quemara. Los jóvenes temieron por su vida, hasta que apareció un conocido del joven, Roger de Lauria, que además trabajaba para el rey. Éste, tras decirle y explicarle quiénes eran estos (que la joven era hija de Marín Bolgaro, un hombre que le había prestado favores; y que el joven, era hijo de Landolfo de Prócida, gracias al cual él era rey) con grandes perdones y regalos, por la ofensa cometida les casa y devuelve a sus islas, donde son recibidos con alegría. Celebran grandes bodas y viven siempre felices.
CUENTO VII:
En Sicilia, un gentilhombre, que estaba provisto de bastantes hijos, al necesitar servidumbre, consigue, de una partida de estos a un joven apuesto y galán, que provenía de Armenia, al que llamó Pietro. Aunque fuera un sirviente se crió en la casa del hombre junto con sus hijos. El gentilhombre, llamado Amerigo Abate de Trápani, tanto quiso al joven Pietro que le dio la libertad y la administración de sus negocios. El mismo gentilhombre poseía entre su descendencia una hija, llamada Violante, de la que este se enamoró, y se las ingenió para que ella se enamorara de él igualmente. Hubo una vez, que saliendo la madre de la joven, Violante y otras señoras, junto con Pietro, empezó a llover y más tarde a granizar, por lo que protegiéndose del tiempo y avanzando más rápido que las demás, Pietro y Violante se escondieron en una Iglesia, donde consumaron su amor. Tanto lo consumaron que Violante se quedó embarazada. Probó todo lo que pudo para abortar, pero no lo consiguió. Lo ocultó todo el tiempo que pudo, pero cuando no pudo esconderlo más, se lo contó a su madre. Ésta se lo ocultó a su marido, al padre de Violante, pero el día en que la joven dio a luz, sonaban tanto gritos que el padre se preguntó qué era lo que pasaba y al enterarse, a punto de matarla a ella y a su hijo, le obligo a decirle de quién era aquel niño. Violante, que con tal de que Pietro no huyera le había prometido guardar el secreto, acaba por romper la promesa, ya que el señor Amerigo va a matar a su hijo si ésta no confiesa. A enterarse pues, el padre de Violante se siente defraudado y manda a matar a Pietro. A su hija le da, a través de un criado con muy malas ideas, dos opciones para morir, el veneno o el puñal. Al mismo criado le ordena, que tras morir la madre mate al niño también. Paseando pues al joven criado que le ha ofendido, mientras le están azotando por traición, un señor que hacía de embajador armenio ve en Pietro la viva imagen del hijo que unos desalmados había secuestrado en las costas armenias hacía ya mucho tiempo. Al confirmarse que Pietro, se llama Teodoro y es hijo de Fineo, Amerigo le perdona la vida a su hija, al niño y le concede a Teodoro la mano de Violante, los cuales tras largas y suntuosas bodas viven felices y en paz, con su hijo.

5 thoughts on “Resumen sobre la Jornada V de El Decameron de Giovanni Boccacio por Celia Manzano Zambruno (2º Bach B)

  1. Mª José Suárez 22 febrero, 2012 / 10:31

    Me alegro de que, tras los amores infelices de la Jornada IV y los adúlteros de la VII, te hayas animado a ofrecernos un resumen de los cuentos dedicados a las historias de amor con final dichoso. ¿Te animas con alguna otra jornada?

  2. milagros 1 junio, 2014 / 17:16

    y las novelas 8 , 9 y 10 ?

  3. Sorany 15 julio, 2014 / 20:02

    Faltan novelas??

    • Manuel Ruiz Ferrari 15 julio, 2014 / 21:25

      Como se especifica en el título sólo es la reseña de la jornada V, que es la que nuestro alumnado trabaja en segundo de bachillerato.

  4. Alisson 27 octubre, 2015 / 17:32

    Gracias, me sirvió de mucho. :’)

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