Una vez más

unnamed.jpgUna vez más es una película de Guillermo Rojas. Cuenta la historia de una chica, Abril, que regresa a casa por un tema familiar después de irse a Londres, donde llegó buscando trabajo hace cinco años. Ahora con un futuro prometedor como arquitecta regresa a su ciudad natal durante un par de días, hecho que propicia el reencuentro con sus amigos de toda la vida y su exnovio. Durante un día muy intenso, Abril (Silvia Acosta) y Daniel (Jacinto Bobo) viven un día plagado de recuerdos, de momentos vividos y revividos, poniéndose al día y mostrando tímidamente quiénes son ahora y contrastándolo cuidadosamente con quiénes fueron.

Cinco años es el hueco temporal que separa a quienes fueron de quienes son en este momento. Un lapso de tiempo suficiente como para que una persona cambie pero no para que olvide lo que dejó atrás.

En este deambular por sus calles en todos los momentos del día, en medio de una primavera ya florecida, la ciudad se encarga de tender una trampa a base de olores permanentes que evocan un pasado que deviene en una nostalgia revitalizante y embriagadora. Esa es la trampa en la que Daniel y especialmente Abril parecen estar cayendo.

Leí una vez que los años es un gusto que pasen y cumplir años es genial… la putada es el tiempo. Esta película logra la complicidad con el espectador para que ese tiempo no se pierda, pero aún más se solidariza con quien siente que de algún modo lo ha perdido. Porque seamos honestos, quién no ha querido alguna vez volver hacia atrás. Y como dice Abril: “La vida es impredecible”, a lo que Daniel contesta “Eso es lo bueno”.

Los personajes evolucionan en un solo día mostrando qué ha pasado en estos cinco años y cómo se han sentido el uno sin el otro. Laboralmente todo les ha cambiado pero emocionalmente parecen seguir con una cuenta pendiente que parece que nunca se va a saldar. Dos personas que parecen desear estar juntas pero las circunstancias no acompañan. Esa cuenta pendiente permanente, ese eterno qué habría pasado si… que puede marcar la vida de muchas personas. La realidad de aceptar que no se puede tener todo. La virtud de la película es que, aunque parezca chungo, si no te ha pasado de alguna manera todo esto… lo envidies. Y es así porque de un modo u otro no estamos libres de caer en la trampa de esa nostalgia que plantea Guillermo Rojas.

La película es sencilla, luminosa y a la vez que realista. Para cualquiera que viva en esta ciudad es un recorrido precioso por unos rincones que todos hemos vivido de alguna manera y eso tal vez incrementa el nivel de complicidad con los protagonistas. Sobre todo porque, como dice la canción de Maga que suena en la película “¿Quién se atreve a volver al pasado? ¿Quién querría llegar tan lejos a aquel verano?”.

Durante los diez primeros días de mayo ha participado en el D´A Film Festival que este año por razones del Covid-19 se hace a través de Filmin. Si llegas a tiempo y tienes posibilidad de verla, no te la pierdas. De lo contrario, cuando salga en cines, ve a verla.

El Crisol

Dentro de la asignatura de Literatura Universal, hemos realizado una actividad (Cine y literatura) en la que analizamos una adaptación al cine de una obra literaria importante. En este caso, como estábamos viendo el teatro en el siglo XX, hemos abordado la figura de Arthur Miller y su teatro viendo la adaptación de Las brujas de Salem.

unnamed-2En el año 1996, Nicholas Hytner hizo una adaptación de esta obra con guión del propio Arthur Miller y bajo el título de El Crisol. La historia relata cómo en 1692, en la puritana ciudad de Salem (Massachussetts), un grupo de chicas es acusado de practicar la brujería. Una de ellas, Abigail Williams, procesada por esta razón, presenta a su vez cargos contra John Proctor y su esposa Elizabeth para vengarse de ellos: cuando fue su sirvienta tuvo una aventura con John, que acabó rechazándola para volver con su mujer.

Este es el punto de arranque de una trama que da forma a la expresión “caza de brujas” lima-300x172y muestra una paleta de sentimientos ante el temor a lo desconocido, la justicia y cómo se hace justicia y quién la imparte y deja ver cómo las ideas y los extremismos religiosos (en algo que no se ve) hace que se lleguen a cometer verdaderas persecuciones poniendo a Dios y la fe como excusa bajo la que todo tiene cabida.

El reparto encabezado por Daniel Day-Lewis, Winona Ryder y Joan Allen desmenuza a través de diálogos cargados de lucidez lo que es perseguir, mentir y sentirse perseguido. Las interpretaciones del trío protagonista son atinadas pero también hay un plantel de personajes secundarios que en la trama cobran peso por lo que representan en una sociedad tan cerrada como asfixiante y dejan claro que eso no necesariamente puede suceder en una comunidad pequeña.