Persépolis: una biografía épica

persepolisCuando empecé la lectura de Persépolis no me impresionó ni me enganchó su historia. Pensaba que era el típico cómic que te mandan leer para aprender valores, para pensar… Pero a partir del tomo 2 me di cuenta de que el cómic era más que eso e iba encontrando semejanzas con Marjane que me hacían engancharme más y más en la historia y que acabaría leyéndome el tomo 4 con un cierto sentimiento de tristeza, porque sentía que faltaban por contar cosas y experiencias, que necesitaba más.

Normalmente los comics suelen tratar historias épicas y fascinantes, llenos de ciencia ficción y fantasía, como en los cómics de Marvel o los de Paper Girl, los aliens, el drama,… Pero Persépolis no. La obra de Marjane Satrapi cuenta historias épicas y divertidas, pero sin edulcorarlas, tal y como las vivió ella. Eso es lo que lo diferencia de otros cómics. Persépolis no es un cómic para divertirse, aunque tenga capítulos muy graciosos, es un historia que te muestra una realidad actual, la guerra, a través de los ojos de una niña. El cambio de vida frente a los ojos de una adolescente y la opresión de un régimen frente a los ojos de una adulta; y no solo sus diferentes puntos de vista, sino cómo logra superar esos baches en el camino, como su depresión, su vida en Europa, su fallido matrimonio… Y de darte cuenta de que en el mundo hay tantas culturas distintas como personas en él.

Mi tomo favorito es el 4, cuando tomas las riendas de su vida y empieza la universidad, tiene a sus amigos, a su pareja… Cuando abandona su época depresiva en Europa, donde se avergüenza de ser iraní, de ella, de su vida, por eso es mi parte más odiada. Creo que todo aquel al que le dé pereza la lectura, como yo, encontrará este cómic muy divertido, se sentirá identificadx en alguna parte de la historia y que aprenderá, no solo a respetar todas las culturas y puntos de vista, sino a superar las adversidades de la vida.

Por Míriam Quintanilla Villarejo

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